Actualmente se maneja información de que grupos asiáticos pagan por sacrificar jaguares, debido a que consideran que su carne y huesos son afrodisíacos. El biólogo Ricardo Moreno mencionó que esta información hay que manejarla con delicadeza ya que “sabemos que no son todos los asiáticos en el país, es un sector. Lo que nosotros queremos resaltar es que podamos llegar a la comunidad asiática de Panamá en buena forma para que sepan que el jaguar puede llegar a desaparecer si la medicina tradicional sigue como viene haciendo”, enfatizó.
Agregó que el tigre y otras especies están al borde de la extinción, mucho gracias a esto. No es el principal conflicto, pero la suma de todas estas situaciones hará que desaparezcan en algunas décadas.

“En Panamá el jaguar panameño, el cual es el eslabón genético entre centro y Suramérica”, destacó.

Lamentablemente, además de consumir la carne, ciertos asiáticos compran otros restos de los jaguares para incluirlos en sus medicinas tradicionales (R.Samudio, com.pers.).

“Con el pasar de los años, algunas personas nos han dicho que esto es una realidad que se da, pero al parecer lo hacen con mucha cautela”, sentenció el entrevistado.

Moreno mencionó que ha hablado con muchos ganaderos y campesinos, estos le han comentado que algunas veces, después que un jaguar está causando problemas y depredando ganado, lo matan y usan la carne para consumo. La carne del animal es acompañada de yuca sancochada o frita, al estilo de una parrilla. Incluso, los que participaron en la caza invitan a otros para que prueben al felino.

Según datos y testimonios recogidos, la carne de jaguar la venden a $2 la libra. Los colmillos son vendidos entre $25 a $100, dependiendo si está enchapado en oro o no.